Ella abriria sus ojos exactamente a las ocho, como todas las mañanas, estiraria por completo su precioso cuerpo, miraria hacia la ventana buscando ese ruiseñor, ese que la visita y le canta una cancion diferente cada dia, apoyado en las ramas de un eucaliptos alto y gordo, lleno de hojas perfumadas, ella le regalaria una sonrisa a modo de trueque, luego, con el esfuerzo propio que amerita abandonar aquel mundo de algodón y plumas en las que viajamos y amamos tan intensamente. Abriría la ventana para dejar entrar el exquisito aroma a los jazmines que habitan su jardin y que acompañan esa suave brisa que entra y le acaricia la frente desnuda, sin alcanzar a despeinarla. Solo después de degustar aquel aroma, cada flor y todos los arboles, en suspiros interminables, rodearía la cama buscando su ropa interior y alguna remera corta, que fuera cómoda para estar en la casa, para ir al baño y cepillar cada uno de sus dientes y lavarse con abundante agua fria.
Recién entonces abriría bien grandes aquellos ojos claros como el dia, para verse en el espejo, y sonreir hermosamente hacia ella misma, hacia su cuerpo entero, adorando su bella cabellera, y sus largas piernas aun desnudas que acaricia para comprobar que aun sean suaves como ninguna otra, luego levantaria la vista para encontrar nuevamente su rostro reflejado que mantiene aquella sonrisa, esa sonrisa tan hermosa y a la que tanto temo. Por que esa sonrisa así, tan bella e inocente como aparenta; esta cargada de engaños y mentiras, esa sonrisa esta motivada por mi, por nosotros, por todos los hombres a los que sedució, enamoró, y luego, después de promesas, sábanas y mas besos, condenó a este infierno adornado con camisas, fotos y calzones suyos.
Sonrie maliciosamente una vez mas antes de cruzar el dormitorio para llegar a la cocina, desayunar una taza de café, naranjas y pan con queso, mirar el gran reloj que adorna la pared de la sala para darse cuenta de que llega tarde, entonces deja la taza sucia en el lavaplatos, se enjuaga las manos, vuelve a cepillarse los dientes, toma las llaves, y se dirige a la calle, pero antes de cerrarla por fuera, vuelve a entrar, con el aire de alguien que ha olvidado alguna cosa, se dirije al dormitorio, abre la puerta de su enorme ropero, y, me mira a los ojos, se asegura que las sogas sujeten bien mis manos, y las de mis compañeros, toma su abrigo rojo y se marcha guiñandome un ojo.
Aquí y ahora
misterioso y equivoco mundo en el que andamos
domingo, 3 de mayo de 2009
Marcos
Globos… guirnaldas.. chicitos baratos… una piñata y mucho jugo preparado en jarras de plastico, tomas cumplia siete años, toda la familia estaba presente, y tambien todos los amigos de la infancia, todos los vecinos, menos marcos, marquitos su querido primer y mejor amigo del mundo, no estaba ahí, mientras sonaba de fondo el infaltable “que los cumplas feliz..”, recorria los rostros alumbrados por las siete velitas que brillaban a mas no poder, pero no encontraba a marquitos, de fondo la oscuridad reinaba, debia pedir sus tres deseos. Habian dejado de cantar, y de nuevo vuelto a empezar… “que los cumpla feliz.. que los cumpla feliz, los tres deseos, marcos no estaba ahí… a lo mejor… si usara al menos uno de ellos, quizas pudiera traerlo a su lado, desear que marcos estuviera aca para apagar las velitas juntos, como antes, ademas el camion bronco o el muñeco del batman no eran tan necesarios, podria pedirlos en reyes, nada era tan necesario como que marcos estuviera alli, pero en el fondo el sabia, tenia solo siete, pero entendia ya muchas cosas, incluso entendia muchas mas de las que nadie sabia… solo marquitos, el si sabia…ambos sabian que el mutuo deseo de estar juntos en ese momento, (marcos tambien deseaba mientras miraba por la ventana el cielo azul) no bastaria para vencer a su padre, para hacerlo comprender que no puede decidir quien viene a la fiestita y quien no, sabian que aunque desearan desde bien adentro, desde la maquina, el motor que impulsa la sangre atravez del cuerpo, jamas lograrian romper con el absurdo e inquebrantable poder de su padre. Entonces supo que era lo que realmente debia desear , junto fuerzas, miro hacia las estrellas, luego a su padre que portaba una camara de fotos en la mano, y de nuevo a las estrellas. Para cuando habian terminado de cantar por segunda vez el cumpleños feliz el ya habia renunciado a sus tres deseos de ese año a cambio de uno solo, alzo la mirada, para darle tiempo a la foto, y luego soplo con fuerza pensando para sus adentros; que solo pedia estar toda esa tarde con su querido marquitos, solo esa tarde, que su padre le diera una sola oportunidad. Las siete se apagaron de una sola vez para el asombro de su madre que le habia pedido a don Hugo que fueran de las que se vuelven a prender, ella jamas entenderia que don Hugo no tenia la culpa, que las velas no volveria a prenderse con semejante fuerza de deseo. La luz volvio a prenderse, y las ventanas a abrise, se acabaron los aplausos impacientes y se corto la torta de chocolate que estaba muy rica, lastima que don Hugo… bueno en fin, era una rica torta y todos disfrutaban de su porcion envuelta en una servilleta de papel que no evita que las manos y narices queden repletas de dulce de leche.
Todos acudieron en torno a su padre al verlo aparecer con un chancho de papel enorme, y seguramente repleto de caramelos y pequeños juguetes de plastico rojo, verde y amarillo. Todos peliaban por el mejor lugar, para apoderarse de todo lo que saliera de la panza de aquel animal inanimado que ahora colgaba de un arbol y esperaba ser golpeado para reventar, zas!.. un golpe certero y la harina baña las cabezas de los niños que ya estan en el pizo, buscando sorpresas, empujones y tironeos, los padres que piden inútilmente tranquilidad, todos en el pizo, todos menos él. El sabia que debia ayudar a su deseo y entonces solo tubo que dar el golpe justo para acabar con la piñata y, aprovechando el disturbio, los ruidos y la ceguera momentanea de su padre, para tomarselas por la puerta abierta a la calle, corrio como nunca, sus piernitas le quedaban cortas para semejante velocidad… impulsado por ese deseo, por la amistad, por el amor hacia su más-mejor amigo, corria hacia la estacion abandonada, en la que tantas veces habian jugado, en las que tantas veces se habian refugiado de sus padres y su fusta, de sus madres y su llanto, corria hacia la estacion, hacia marcos, que sin sospechar semejante sorpresa, ve atravez de la ventana de vidrios sucios y rotos, a su amigo, a tomas que levantando una nube de polvo a su paso llegaba y se sentaba a su lado, secandose las lagrimas y extendiendo el brazo que sostenia una porcion de torta aplastada entre sus dedos.
Este cuentito se lo regalo a marquitos... uno de esos amigos que ya no estan a nuestro lado pero que siempre nos acompañan.
Todos acudieron en torno a su padre al verlo aparecer con un chancho de papel enorme, y seguramente repleto de caramelos y pequeños juguetes de plastico rojo, verde y amarillo. Todos peliaban por el mejor lugar, para apoderarse de todo lo que saliera de la panza de aquel animal inanimado que ahora colgaba de un arbol y esperaba ser golpeado para reventar, zas!.. un golpe certero y la harina baña las cabezas de los niños que ya estan en el pizo, buscando sorpresas, empujones y tironeos, los padres que piden inútilmente tranquilidad, todos en el pizo, todos menos él. El sabia que debia ayudar a su deseo y entonces solo tubo que dar el golpe justo para acabar con la piñata y, aprovechando el disturbio, los ruidos y la ceguera momentanea de su padre, para tomarselas por la puerta abierta a la calle, corrio como nunca, sus piernitas le quedaban cortas para semejante velocidad… impulsado por ese deseo, por la amistad, por el amor hacia su más-mejor amigo, corria hacia la estacion abandonada, en la que tantas veces habian jugado, en las que tantas veces se habian refugiado de sus padres y su fusta, de sus madres y su llanto, corria hacia la estacion, hacia marcos, que sin sospechar semejante sorpresa, ve atravez de la ventana de vidrios sucios y rotos, a su amigo, a tomas que levantando una nube de polvo a su paso llegaba y se sentaba a su lado, secandose las lagrimas y extendiendo el brazo que sostenia una porcion de torta aplastada entre sus dedos.
Este cuentito se lo regalo a marquitos... uno de esos amigos que ya no estan a nuestro lado pero que siempre nos acompañan.
Julia
El recuerdo no estaba completo, las imágenes no eran del todo nítidas, todo se mezclaba al compás de la música que sonaba de fondo. Sí, eso debía ser, la trompeta era el motivo de que los recuerdos bailaran. El jazz hacía que todo aquello pareciera un recuerdo. Era un recuerdo, no podía ser algo que estaba pasando, no podría tratarse de un sueño, él estaba conciente de lo q hacía, y de todo lo que sentía, pero no alcanzaba a saber que estaba por hacer, era como la vida. Pero su mente, traducía recuerdo, las trompetas sonaban a recuerdo, toda la habitación era un recuerdo. Esa imagen de miles Davis en la pared, eso sí que era un recuerdo. Pero por qué no sabía que estaba a punto de hacer con aquella pared? Por qué no sabía que en unos instantes, tomaría los pinceles, y pintaría su propia imagen sobre el ladrillo, del bronce vibrando, del rostro improvisando alguna habitación de humo y noche añeja. Por qué sabía como sería aquella pared? Como se sabía horas enteras recostado en la cama mirándola: su pared pintada, su pared-jazz. Como se sabia con julia? A su lado. Quién era julia? Es algo futuro? algo que estaba por pasar? No, Julia, la cama, el jazz, eran recuerdos. Qué jazz? El que sonaba de fondo? Todos recuerdos. Cada otoño con sus besos, la sonrisa, sostener juntos el aire con aquel rostro que emana música por los poros. Competir hasta reírse por un premio sabido sin palabras, sin reglas, sin testigos. Sabido sólo por ellos (aunque en el fondo, no podía evitar preguntarse de qué se trataba aquel premio) Sabido tan sólo por ellos dos, sabido por él y ellos dos, por qué la suma daba tres? Si solo eran él y julia, los besos, la tarde y el sueño. Pero julia estaba ahí, y él era mas joven aún, tenía el cabello recogido. Quien era él? Por qué sabía como se sentía acariciar la piel morena, los senos pequeños, el sabor de las encías? De dónde viene la música? Por que julia me ama tanto, porque le molesta que ignore cuanto julia lo ama? Quien es julia? El nunca contó a nadie cuanto llegó a amarla. Se está volviendo loco, o esta besando a julia? No. No estoy loca, yo sé que estoy escribiendo, yo sé que soy julia, y sé como la amo. Me gusta acariciarla y enredar sus pequeños pies con mis gigantes pies. Yó soy julia, a él le gusta enredar sus gigantes pies en los míos, no puedo evitar tomarte entre mis brazos y hacerte cosquillas, hacerte mía, para luego sentirte suspirar, el corazón agitado que parece temblar junto al mío ¿junto al mío? És el mío, yó soy julia, yo la estoy besando mientras escribo que la amo, pero lo digo, y las palabras carecen de sentido. ¿Qué importan las palabras? Que importa lo que escribo? Tan sólo importa que yo sé quien soy, aunque no pueda evitar sentir que miento al escribir, por que también me importa julia, y como me ama, me importa mucho más julia que ninguna otra cosa. Desde la primera vez que la vi, ella jugaba, apenas si me miró. Era una niña y saltaba en un pie, recogía una pequeña piedra, la lanzaba, y volvía a saltar, la amé, amé su sonrisa y la manera en que combatía la gravedad, tan pequeña, tan ingenua. Falso, todo falso, yo soy la que ve a aquel chico sentado, mientras él fuma y yo juego y lo amo. Yo soy la que salta con una mano sosteniendo la pollera para que no me vea las piernas, y a su vez no quiero ocultarte nada, quiero que me beses como tantas veces, es amor a primera vista? No, yo la amo desde hace tanto, te amo julia. Si cierro los ojos ya no te veo, sólo siento el sabor del tabaco, el humo en cada pitada. Siento la mano que escribe, oigo la música y la pluma en el papel, yo también la oigo. Estará escribiendo cuanto disfruto de la música que ahora suena como distante? Estará escribiendo cuánto te amo? Es inútil querer averiguarlo, si abro los ojos de nuevo estas vos, el juego, la niñez, la cama, nosotros dos. Vos fumando, mirando, deseando, el gusto a tabaco, como me ama. Si los cierro me caigo, no puedo saltar en la habitación mientras me besas, mientras el jazz…mientras el jazz suena, mientras el jazz juega.
Quiero saber! Soy yo? Esto es la vida? Estoy escribiendo sobre papel? Es acaso tan solo un cuento? Si dejo de escribir, terminará el juego? Dejaré de amar a julia? Quiero seguir jugando, quiero seguirte amando. No puedo escribir eternamente… ¿o si puedo?
Quiero estar así, nunca me sentí tan amada. Quiero avisarte, que vengas a donde escribo, no quiero que todo acabe y no sepas donde buscarme, vení ahora, puedo escribir hasta que me encuentres, puedo sostener la música (¿yo mismo la estoy tocando?) puedo besarte mucho más, puedo hacer trampa, empezar de nuevo. Demorar el juego hasta sentir tus manos. O es mejor que sea tan sólo esto? Besarte en esta habitación, en donde puedo amarte hasta que se acabe. No, me niego ¿Cómo es mi vida si esto acaba? Qué sigue a tu mano acariciando mi pierna? Cómo son las paredes que me rodean? Ni siquiera sé si hay música en mi vida o si alguien me hace cosquillas antes de dormir a mi lado. Vení julia, quiero tenerte, si yo soy julia, quiero que me tengas. Voy a escribir hasta que tu mano detenga la mía, hasta sentirte cerca de mi espalda. Tan cerca que pueda oír tu respiración. Hasta entonces, voy a escribir, cualquier cosa, no importa, palabras, ropero, músicas, codos, tú codo, árboles, mandarinas, sábanas, silencios, armonía, paréntesis, cansancio, soledad, deseo, ojales, no importa qué, no importa mas nada que vos, tu frente, el sudor, el labio mordido, los lunares, el meñique, la nariz, una muela, otra y toda la boca, la boca entera, entera toda tu boca húmeda, el sabor a frutas, o a tabaco, tampoco importa, solo estoy escribiendo. Escribiendo hasta que vengas, quizás leamos luego, y ambos riamos al leer que te amo, que los árboles son verdes, y todas las casas tienen puertas, y baños, o un solo baño, pero en todas ellas te amaría de igual forma, en diferentes modos, diferentes tonos, en diferentes rojos. Te amaría en azules, en violetas, sobre el piso, o en colchones pequeños, en los que solo entramos uno dentro del otro, en donde tan sólo seamos uno, como ahora, que espero a que vengas cuando en realidad estoy con tigo, con julia. Cuando en realidad, te estoy besando y escribiendo que te amo, hasta sentir tu respiración en mi espalda, hasta que el aire tibio me erice la piel y recorra todo mi cuerpo, haciendo dudar al corazón, haciéndolo vibrar, haciendome temblar. Lo estoy sintiendo? Está pasando? estas ahí? Tan cerca que puedo oír tu respiración? La mano que se posa sobre mi mano ¿es tu mano? Estás intentando que deje de escribir? Acaso me encontraste? Tengo miedo, si es parte del juego?... ¿si estoy haciendo trampa? No importa, voy a arriesgarme. El simple hecho de pensar que quizás estés ahí, es suficiente para frenar ahora mismo. Así puedo tomarte de la cara y no soltarte más. Si suelto la pluma y no estás, saldré a buscarte. Aunque te sienta aquí, tan sólo por las dudas Lo escribo para que sepas, que voy a buscarte. Que cuesta escribir un poquito mas? sólo por las dudas, por si la mano que siento sobre mi mano, fuese tan solo parte de lo que escribo, tan sólo por si no llegaras a estar aquí, a mi espalda suspirando sobre mi cuello. Tan sólo para poder decirte, antes del punto final, antes de soltar la pluma y tomar tu mano: si no estas aquí, voy a buscarte.
Quiero saber! Soy yo? Esto es la vida? Estoy escribiendo sobre papel? Es acaso tan solo un cuento? Si dejo de escribir, terminará el juego? Dejaré de amar a julia? Quiero seguir jugando, quiero seguirte amando. No puedo escribir eternamente… ¿o si puedo?
Quiero estar así, nunca me sentí tan amada. Quiero avisarte, que vengas a donde escribo, no quiero que todo acabe y no sepas donde buscarme, vení ahora, puedo escribir hasta que me encuentres, puedo sostener la música (¿yo mismo la estoy tocando?) puedo besarte mucho más, puedo hacer trampa, empezar de nuevo. Demorar el juego hasta sentir tus manos. O es mejor que sea tan sólo esto? Besarte en esta habitación, en donde puedo amarte hasta que se acabe. No, me niego ¿Cómo es mi vida si esto acaba? Qué sigue a tu mano acariciando mi pierna? Cómo son las paredes que me rodean? Ni siquiera sé si hay música en mi vida o si alguien me hace cosquillas antes de dormir a mi lado. Vení julia, quiero tenerte, si yo soy julia, quiero que me tengas. Voy a escribir hasta que tu mano detenga la mía, hasta sentirte cerca de mi espalda. Tan cerca que pueda oír tu respiración. Hasta entonces, voy a escribir, cualquier cosa, no importa, palabras, ropero, músicas, codos, tú codo, árboles, mandarinas, sábanas, silencios, armonía, paréntesis, cansancio, soledad, deseo, ojales, no importa qué, no importa mas nada que vos, tu frente, el sudor, el labio mordido, los lunares, el meñique, la nariz, una muela, otra y toda la boca, la boca entera, entera toda tu boca húmeda, el sabor a frutas, o a tabaco, tampoco importa, solo estoy escribiendo. Escribiendo hasta que vengas, quizás leamos luego, y ambos riamos al leer que te amo, que los árboles son verdes, y todas las casas tienen puertas, y baños, o un solo baño, pero en todas ellas te amaría de igual forma, en diferentes modos, diferentes tonos, en diferentes rojos. Te amaría en azules, en violetas, sobre el piso, o en colchones pequeños, en los que solo entramos uno dentro del otro, en donde tan sólo seamos uno, como ahora, que espero a que vengas cuando en realidad estoy con tigo, con julia. Cuando en realidad, te estoy besando y escribiendo que te amo, hasta sentir tu respiración en mi espalda, hasta que el aire tibio me erice la piel y recorra todo mi cuerpo, haciendo dudar al corazón, haciéndolo vibrar, haciendome temblar. Lo estoy sintiendo? Está pasando? estas ahí? Tan cerca que puedo oír tu respiración? La mano que se posa sobre mi mano ¿es tu mano? Estás intentando que deje de escribir? Acaso me encontraste? Tengo miedo, si es parte del juego?... ¿si estoy haciendo trampa? No importa, voy a arriesgarme. El simple hecho de pensar que quizás estés ahí, es suficiente para frenar ahora mismo. Así puedo tomarte de la cara y no soltarte más. Si suelto la pluma y no estás, saldré a buscarte. Aunque te sienta aquí, tan sólo por las dudas Lo escribo para que sepas, que voy a buscarte. Que cuesta escribir un poquito mas? sólo por las dudas, por si la mano que siento sobre mi mano, fuese tan solo parte de lo que escribo, tan sólo por si no llegaras a estar aquí, a mi espalda suspirando sobre mi cuello. Tan sólo para poder decirte, antes del punto final, antes de soltar la pluma y tomar tu mano: si no estas aquí, voy a buscarte.
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